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Chilaquiles verdes

Realización

Paso 1

Comienza la preparación de tus chilaquiles verdes con la salsa con la que los acompañarás. Puedes utilizar para esto dos tipos de tomates verdes, que además de variar en su tamaño, tienen diferentes intensidades de sabor y niveles de acidez, y al combinarlos generan un balance de sabor fuerte y suave muy agradable al plato.

Paso 2

Limpia todos los tomates y colócalos en una cacerola, agregando agua hasta cubrir únicamente los tomates y cocínalos hasta que veas que cambian de color, adquiriendo una tonalidad de verde más oscuro.

Paso 3

Corta las tortillas en tiras o bien en trozos medianitos, ayudándote con un cuchillo muy filoso, u opta por unas tijeras de cocina para un corte más preciso y fríe las tortillas en una cantidad suficiente de aceite calentado a fuego alto en una sartén hasta que adopten una tonalidad dorada. Retira los trozos de tortillas del aceite caliente y colócalas en un plato cubierto con papel absorbente o sobre una rejilla para escurrir todo excedente de aceite.

Paso 4

Una vez que tengas los tomates listos, licúalos agregando a la mezcla el cilantro y la cebolla, reservando un poco de ambos ingredientes para acompañar al momento servir tus chilaquiles.

Paso 5

Agrega a la mezcla el chile serrano y el ajo, y sigue licuando hasta que logres integrar por completo todos los ingredientes. Coloca tu salsa en una cacerola y calienta a fuego medio para terminar de incorporar todos los sabores, sazonando tu salsa con una pizca de sal. | Una vez que tu salsa esté completamente lista, incorpórale los trozos de tortilla fritas y mezcla todo.

Paso 6

Sirve los chilaquiles verdes al terminar de mezclar, preparando únicamente las porciones que vayas a consumir en el momento, de otra manera las tortillas se ablandarán y la mezcla quedará menos apetitosa.

Paso 7

Porciona los chilaquiles acompañándolos con la cebolla picada y el cilantro que guardaste, y agrega una cucharada de crema ácida y queso fresco para terminar.

Paso 8

Los chilaquiles son una comida versátil, que va bien en cualquier momento del día. Para servirlos en el desayuno, puedes agregar huevos y, si es de tu agrado un desayuno proteico, puedes sumar un poco de pollo en trozos.

Paso 9

Además, agregar una guarnición como frijoles fritos son una muy buena combinación para este plato. Si no eres fanático/a de la comida picante, puedes disfrutar sin problema de unos deliciosos chilaquiles verdes simplemente prescindiendo de los chiles y sabores fuertes, el resultado es un platillo suave y muy sabroso.