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¿Qué es el fototropismo… y cómo afecta al girasol?

El Sol y las plantas están estrechamente unidas. Que se lo digan al girasol y su ‘manía persecutoria’ del astro rey a lo largo del día. ¿A qué se debe este movimiento? En este post te explicamos qué es el fototropismo y el heliotropismo y cómo impactan estos fenómenos en el cultivo del girasol.

Planta inclinándose hacia la luz como ejemplo de fototropismo

¿Qué es el fototropismo?

Empecemos por el primero. ¿Qué es el fototropismo? Se trata de la capacidad que tienen las plantas para orientar su crecimiento en función de la luz. No, no es que se desplacen como los animales, pero sí que sus células se estiran más de un lado que del otro, haciendo que el tallo se incline hacia donde hay más luz.

Este fenómeno está originado por las fototropinas, unos fotorreceptores que tienen las plantas. Al captar la luz, se produce la generación de unas hormonas vegetales llamadas auxinas, que se acumulan en el lado opuesto a la fuente de luz. ¿Resultado? Según las investigaciones, las células de ese lado crecen más rápido y la planta se curva hacia la luz. Es como si la planta bailara, al más puro estilo Beatles, “¡Here comes the sun, turururu!”… y allá que fuera.

Tipos de fototropismo

Ahora que sabes qué es el fototropismo, toca distinguir sus dos caras: el positivo y el negativo. Como en toda buena historia, hay quienes se acercan a la luz… y quienes huyen de ella.

  • El fototropismo positivo es el más común y lo vemos en los tallos, hojas y flores que se orientan hacia la luz. Es una estrategia brillante (literalmente) para captar más energía solar y realizar la fotosíntesis con eficacia.
  • Por otro lado, el fototropismo negativo ocurre en las raíces. Estas, en lugar de buscar la luz, se alejan de ella y se adentran en la tierra en busca de agua y nutrientes. Podría decirse que tienen un espíritu más vampírico.

Este doble comportamiento demuestra que las plantas no solo reaccionan a la luz, sino que la utilizan como estrategia para sobrevivir. Es decir, esta respuesta adaptativa mejora la resiliencia de las plantas frente a condiciones ambientales cambiantes. De ahí que pueda ser aprovechado por los agricultores para estimular el crecimiento en la dirección deseada, lo que se traduce en un uso más eficiente del espacio y los recursos.

Ejemplos de fototropismo en la naturaleza

Hay muchos ejemplos que ilustran qué es el fototropismo en acción. ¿Has visto alguna vez una planta de interior que se inclina descaradamente hacia la ventana? Eso es fototropismo positivo en estado puro. Las hojas se estiran buscando su dosis diaria de luz solar necesaria para la fotosíntesis.

Y si tienes una orquídea, incluso quizá hayas percibido cómo los tallos crecen hacia la luz, mientras las raíces siguen la dirección opuesta. Otro ejemplo fascinante lo encontramos en las enredaderas. Estas plantas trepadoras no solo se agarran a lo que encuentran, sino que también se orientan hacia la luz, adaptando su forma y dirección para maximizar la exposición solar.

En cuanto al fototropismo negativo, las raíces de las zanahorias, rábanos y remolachas son el máximo exponente. Se hunden en la tierra, alejándose de la luz, para encontrar los nutrientes que necesitan. Este comportamiento es clave para el desarrollo de cultivos saludables y ricos en minerales.

¿Qué diferencia hay entre fototropismo y heliotropismo?

Aquí viene una duda muy común: si ya has entendido qué es el fototropismo, ¿qué diantres es el heliotropismo? ¿Son lo mismo? Pues no exactamente. Aunque ambos fenómenos implican una respuesta a la luz, tienen mecanismos distintos.

El fototropismo es un crecimiento orientado hacia (o desde) la luz. Es un proceso lento, hormonal, que implica cambios estructurales en la planta. En cambio, el heliotropismo es un movimiento más dinámico, casi como una danza diaria, en la que ciertas plantas giran sus hojas o flores siguiendo el recorrido del sol.

Un ejemplo claro de heliotropismo lo vemos en las flores jóvenes del girasol, que siguen al sol de este a oeste durante el día. Este movimiento cesa cuando la flor madura, momento en el que se queda mirando al Este, según los estudios. Así que, aunque ambos fenómenos están relacionados con la luz, uno implica crecimiento y el otro movimiento. ¡No los confundas!

Campo de girasoles ilustrando el fenómeno del fototropismo¿Por qué los girasoles miran al sol?

En cualquier caso, si te interesa el aceite de girasol y su cultivo, entender qué es el fototropismo y el heliotropismo en esta planta es esencial. Los girasoles son famosos por su capacidad de “seguir al sol”, pero ¿cómo lo hacen?

Durante su fase juvenil, los girasoles exhiben un descarado heliotropismo, moviendo sus cabezas de Este a Oeste a lo largo del día al activar sus células motoras. Este movimiento mejora la fotosíntesis y acelera el crecimiento. Pero, como decíamos, cuando la flor madura, el fototropismo toma el relevo: el tallo se ha curvado hacia el Este, donde recibe la luz más temprana y cálida.

Este comportamiento tiene implicaciones directas en el desarrollo de la planta. Los girasoles orientados al Este producen semillas más grandes y con mayor contenido de aceite. Esto se traduce en un aceite de girasol más rico en ácidos grasos saludables, ideal para una alimentación equilibrada.

En definitiva, los girasoles “miran al sol” por razones muy prácticas. ¡Y nosotros nos beneficiamos de ello en cada cucharada de aceite! Si te ha sorprendido descubrir qué es el fototropismo y el heliotropismo y cómo influye en tu cocina diaria, sigue aprendiendo sobre el fascinante mundo del girasol, su cultivo y su aceite. Te invitamos a explorar más artículos en el blog de Coosol. ¡La luz del conocimiento también se sigue!