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En la cocina, la imaginación es el límite. Por eso, en Coosol, nos encanta compartir recetas que te permitan experimentar con sabores y texturas de forma sencilla. En esta ocasión, queremos proponerte una receta que, sin duda, se convertirá en una de tus favoritas: croquetas de jamón y camembert. ¿Te animas a probarlas?

149 Kcal
2 comensales
155 minutos

Ingredientes

1 cebolla de tamaño pequeño

½ litro de leche

100 g de harina

100 g de queso camembert

2 Huevos

200 g de jamón ibérico picado bien fino

Aceite Coosol Tradicional

Nuez Moscada

Pan rallado

Sal

Realización

Paso 1

Calienta 4 cucharadas de aceite de girasol a fuego lento. Incorpora la cebolla cortada en daditos y embébela en el aceite caliente con movimientos envolventes. Una vez que notes que la cebolla se ablanda un poco, agrega la harina y deja que fría sin dejar de remover. | La cebolla estará lista cuando tome una tonalidad tostada.

Paso 2

Calienta la leche e incorpórala a la sartén con la cebolla sin dejar de remover hasta que veas que empieza a cuajar. La idea de revolver es que no se pegue la preparación a la sartén. Sigue batiendo por unos 15 minutos, hasta que veas que tu preparación toma una consistencia cremosa.

Paso 3

Baja el fuego a la sartén y agrega el jamón ibérico en trocitos junto con el queso camembert, también en trozos pequeñitos. Condimenta a gusto con la nuez moscada y sal, sin olvidar que el jamón ibérico de por sí aporta un gusto salado. | Sabrás que la preparación esté lista cuando tu masa se despegue fácilmente.

Paso 4

Saca la sartén del fuego y deja reposar la mezcla hasta que se enfríe en una fuente plana. Para que tu masa no se reseque, cubre la superficie de la fuente con papel transparente y ajústalo a la masa prolijamente.

Paso 5

Una vez que tu masa se haya enfriado completamente, es hora de formar las croquetas. Forma pequeñas tiras gorditas y colócalas en un recipiente con abundante pan rallado. Ve cortando con un cuchillo las tiras en función del tamaño de roquetas que prefieras.

Paso 6

Bate muy bien los dos huevos, moja las croquetas en ellos, escúrrelas y llévalas al pan rallado para rebozar bien. Puedes quitar el exceso de pan rallado moviendo las croquetas de una mano a la otra.

Paso 7

En una olla alta, coloca una abundante cantidad de aceite para freír a fuego alto y presta especial atención a que las croquetas se sumerjan por completo en el aceite para que la fritura quede uniforme. No olvides de controlar que el aceite esté bien caliente antes de introducir las croquetas, de esta forma podrás sellarlas y evitar que se rasguen. Luego del primer golpe de calor, baja la intensidad del fuego.

Paso 8

A medida que tus croquetas se pongan doradas, sácalas de la olla y colócalas en un recipiente con papel absorbente, de manera que el exceso de aceite se escurra por completo. ¡Ya puedes disfrutar de tus croquetas como más te guste!